Vivitos y coleando
publicado por locadeporvida | abr.25, 2010 | Nacionales |
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Clasificados, al fin. Después de muchísimo tiempo, los sufridos hinchas de la U y Alianza Lima saborean el éxito en la Copa Libertadores. Los compadres pasaron con justicia, cada uno en su ley. Pero, cuidado, beba con moderación. Ninguno de los dos acabó la primera fase jugando como al inicio, y los octavos de final no dan un respiro.
A punta de trabajo y obediencia, los equipos peruanos alcanzaron un buen nivel de juego, resaltado por la misma Conmebol. Además, acumulan logros menores, aunque nada despreciables: Alianza goleó al campeón de América y mostró contundencia en el ataque, con Aguirre en su mejor momento y Fernández entre los goleadores del torneo (cinco goles); la U cerró la primera fase invicta y con una de las mejores defensas (solo dos goles en contra). No olvidemos al Aurich, que recién se cayó al final, ante la superioridad de Estudiantes.
Si bien la fase de grupos sirve para descartar a los equipos pobres y mediocres (grupo del que, felizmente, cremas y blanquiazules están fuera), también es útil para desnudar carencias y errores. Alianza fue convincente hasta la tercera fecha, en que empezaron a soñar con la final prematuramente. Se quedaron y, aunque la clasificación nunca peligró, cedieron el primer lugar ante un Estudiantes que no lo merecía. El equipo de Costas juega bonito y mete boles, pero aún duda mucho, algo que no se perdona en las rondas de eliminación directa.
La U tiene un problema mayor. Hay orden táctico, una defensa esforzada, una idea de juego y la garra de siempre. ¿Y el gol? Bueno, esa es la razón por la que sufrieron hasta última hora para clasificar. No hay quién los anote. Empezaron bien en ese rubro, pero cuatro empates a cero en tres de sus últimos cuatro partidos hablan por sí solos: ¡falta empujar esa pelota! La esperanza crema está puesta en sus delanteros, esperando que alguno se ilumine pronto.
Y lo necesitarán, pues Sao Paulo, como todo equipo brasileño, será más que difícil, y habrá que anotarle en casa este miércoles para no llegar desahuciado al Morumbí. El panorama se ve un poco más atractivo para Alianza al día siguiente en Matute. La Universidad de Chile de Pelusso no parece tan fuerte, pero nada es seguro en la Copa.
En fin, la previa suele ser pura especulación, sobre todo cuando hablamos de equipos peruanos. Serán 180 minutos para jugarse todo y, si hace falta, rezar.
