Previa Sudáfrica 2010: Argentina
publicado por locadeporvida | May.15, 2010 | Fútbol |
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En la relativamente corta existencia de la mayoría de lectores de DEPORVIDA, Argentina siempre ha sido candidata a ser campeona mundial. La carta principal en esta oportunidad es Lionel Messi, el mejor jugador del mundo. La primera amenaza es el padre futbolístico de la criatura: “D10S”.
La estadística dice que, en los últimos tres mundiales, Argentina no pasa por dificultades en grupos fáciles como el de 1998, pero sí en “grupos de la muerte” como los de 2002 y 2006. En Sudáfrica, los rivales del grupo B tiene lo suyo, pero resulta muy, pero muy difícil pensar en una debacle como la de Corea-Japón. Sería demasiado roche.
Pese a los severos recortes hechos por Maradona al plantel de ensueño que tenía, es posible esbozar alguna idea de juego. La mencionaron los muchachos de “Hablemos de fútbol internacional” esta semana: línea de cuatro backs al fondo, dedicados solo a la defensa, y el resto es conocido: buen juego y goles, muchos goles. Es el esquema que Diego trabajará cuando tenga bajo su mando a todos los convocados. De todas formas, la duda ha quedado en la cara de todos los hinchas del buen fútbol, que no conciben cómo tantos cracks han podido quedarse fuera.
Uno de los problemas de la Argentina de Maradona es su falta de cohesión como equipo. Si lo logran antes del Mundial y lo confirman en la fase de grupos, el equipo agarrará confianza y se sumará en serio a la contienda. Dependen también de cómo esté Messi, y que tanto le ayuden sus compañeros a sentirse como en el Barcelona. Los albicelestes tienen nombres para ser campeones, solo les falta integrarse y, claro, vencer a rivales tan buenos como ellos mismos.
Si Argentina gana la Copa del Mundo (¡el tricampeonato en el año del Bicentenario!), podemos imaginar al “Pelusa”, más odioso que nunca, haciendo cachita a quien no creyó en él y pidiendo “que la sigan chup…”. Pero hay más chances de que el all in acabe en contrasuelazo. Entonces, Diego descenderá a los infiernos (al menos como entrenador), y muchos no le perdonarán haber sacrificado a una gran generación por capricho.
Ay, Diego, en la que te has metido…
