Button es el rey del caos
publicado por locadeporvida | jun.12, 2011 | Fórmula 1 |
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Jenson Button tomó el primer lugar del Gran Premio de Canadá en la última vuelta, y selló la victoria más espectacular de su trayectoria. En una prueba de habilidad y paciencia bajo la lluvia de Montreal, Sebastian Vettel acabó cediendo la carrera más larga de la historia ante el piloto inglés, pero se alejó aún más en la cima del campeonato.
Todos los monoplazas estrenaron las Pirelli para lluvia extrema, en un inicio de carrera detrás del carro de seguridad. La carrera se lanzó en la vuelta cinco, y Alonso fastidió un rato a Vettel, antes que el poleman huyera en la punta.
Lewis Hamilton hizo caso omiso a los consejos de Emerson Fittipaldi, y siguió arriesgando más de la cuenta, tal como lo hiciera en Mónaco. Provocó un trompo que mandó a Webber al final del pelotón, y luego chocó por detrás a su compañero Button, al intentar un sobrepaso en la recta principal. A diferencia de hace dos semanas, esta vez no pudo continuar. Más bien, le cayó otro palo, esta vez de Niki Lauda: “Lo que ha hecho aquí va más allá de todos los límites. Está completamente loco”. Un tranquilizante para el muchacho.
El accidente de los McLaren mandó a Button a revisar el tren trasero de su MP4/26, y el carro de seguridad volvió a entrar a apaciguar los ánimos, mientras los comisarios limpiaban los destrozos de Hamilton.
Después, el caos: Button, penalizado con un drive through por exceder la velocidad detrás del safety car, volvía a pits para colocar llantas de lluvia intermedia y, a los dos giros, retornaba el diluvio. Lo mismo sucedía con Alonso, que salió en octavo lugar, antes del reingreso de Bernd Maylander, el señor del carro de seguridad (sí, otra vez).
Cinco giros después (vuelta 25), la carrera se suspendió; no se podía continuar en una pista inundada. Muchas cosas habían sucedido, pero Sebastian Vettel se mantenía en la punta.
Por increíble que suene, la carrera recién se reinició dos horas después, con 74 minutos de competencia efectiva por disputarse, y siempre detrás de este Mercedes (la repetición cansa), que se marchó luego de diez vueltas. Enseguida, todos los carros desfilaban en la recta de boxes, para colocar neumáticos de lluvia intermedia. Había una sola huella seca sobre la pista y solo en algunos sectores; en otros, todo estaba mojado y era muy difícil mantener el control del carro. Así sucedió con Alonso y Button. El inglés golpeó el neumático trasero derecho del español, que intentaba el sobrepaso, y lo dejó fuera de carrera. El mismo Button tuvo que volver a su pit, con una llanta reventada. Y, en el ánimo de retornos, el safety car otra vez sobre el circuito Gilles Villeneuve, solo unas vueltas más, hasta que limpiaron la pista y se retiró.
Y adelante quedó Vettel. Siempre Vettel.
En las últimas semanas, se comparó mucho la temporada que lleva el alemán con la de Michael Schumacher el 2004 (el año del heptacampeonato); dominando o luchándola con el rival de turno, con sol o con lluvia, con o sin accidentes, el Barón Rojo siempre ganaba (13 de 18 carreras, récord absoluto). Este año, Vettel llevaba 5 de 6, y amenazaba con una dictadura. ¿Quién fue a perseguirlo y a cuestionar su racha? El mismísimo Michael Schumacher.
Felipe Massa se tomó tanto tiempo midiendo a Kamui Kobayashi en la lucha por el segundo lugar que llegó Schumi y los adelantó a los dos en una genialidad digna de la leyenda que es. Webber y Button (que había remontado por tercera vez) harían lo propio en el siguiente giro. Pero la pista se fue secando y hubo que ir a pits por las slicks. El rendimiento del Mercedes del heptacampeón decayó, mientras Jenson se hizo más veloz todavía con el permiso de usar el DRS.
El inglés adelantó a Webber luego que el australiano casi se pega contra el muro de los campeones (a la salida de la última curva), y, ayudado por el DRS, pasó a Schumacher para tomar el segundo lugar, a solo cinco vueltas del final. El último ataque iba a sorprender a todo el equipo Red Bull.
Vettel estaba a solo tres segundos y medio, circulando para pasar las vueltas, esperando el final, cuando Jenson Button le recortó la diferencia en dos segundos con un extraordinario récord de vuelta. Entraron al último giro en nueve décimas de segundo; el público vibraba en las tribunas y en sus casas, cuatro horas y cuatro minutos después de iniciada la carrera, y Vettel se salió de la pista. El campeón de 2009 lo pasó, muy agradecido, y su colega de Red Bull quedó segundo. Un cambio de aires que se celebró en el podio, que completó Mark Webber, y en las tribunas.
La victoria del piloto de McLaren estuvo en discusión por unas horas, mientras los comisarios investigaban sus accidentes, pero salió limpio y justo ganador de una carrera que rompió récords, con sus 4 horas, 4 minutos, 39 segundos, y las seis apariciones del safety car.
“Realmente no sé qué decir, ha sido una carrera muy emotiva. Fue realmente una lucha a partir del incidente con Lewis, pero yo seguí empujando y me las arreglé para superar a Sebastian al final. Es una gran victoria para mí, y, posiblemente, la mejor” declaró Button, que sumó su primer triunfo desde China 2010, hace más de un año.
Los hinchas de la Fórmula 1 respiraron aire nuevo esta carrera; ha ganado alguien nuevo este año. Los hinchas de Vettel pueden descansar tranquilos porque volverá a ganar, y, probablemente se lleve el campeonato.
Hay corazón para pelear, como lo hizo Button esta tarde. ¿Habrá máquina que pueda oponerse a los Red Bull?

